¡Hola! Te escribe Lalo.
Pregunta rápida. ¿Cuánto pagas al mes por IA? Veinte dólares, cien, quizá nada porque te alcanza con la versión gratis.
Ahora la pregunta que casi nadie se hace: ¿eso es lo que cuesta, o es lo que te cobran?
No son lo mismo. Y ahí empieza todo.
Esta semana el presidente de la Fed prometió que la inflación se acabó. Ese mismo día, la bolsa de Corea del Sur se cayó a pedazos. Y hace tres semanas te contamos que el precio de tu laptop ya venía subiendo. Las tres cosas son la misma historia. Hoy te la cuento completa.
Te adelanto para dónde va esto. Nosotros la usamos todos los días y no vamos a parar. Es que me puse a hacer la cuenta y no me cuadró, y al final te digo qué hacer con eso y a quiénes hay que estar viendo, porque hay empresas cuya respuesta a este problema es irse al espacio.
En el newsletter de hoy encontrarás:
💸 Por qué tus $20 dólares no son el precio real
🏛️ Quién es Kevin Warsh y por qué su promesa importa
🔌 La cuenta que sí te está llegando a tu casa
📉 Lo que el mercado respondió esta semana
🛰️ A quiénes seguir y qué haces tú con todo esto
💸 Tus $20 no son el precio

Empecemos por lo concreto. En enero de 2025, Sam Altman escribió en X algo que en su momento se leyó como una anécdota graciosa: que estaban perdiendo dinero con las suscripciones Pro de $200 dólares al mes porque la gente las usaba mucho más de lo que esperaban. Alguien le preguntó si era una estrategia y él respondió que no, que él mismo escogió el precio pensando que iban a ganar algo.
Léelo otra vez. El plan de $200 perdía dinero. Ahora piensa en el tuyo.
El mecanismo es sencillo y es el mismo de cualquier buffet. Tú pagas una tarifa plana. Ellos pagan por token, o sea por cada pedacito de texto que el modelo lee y escribe cada vez que le pides algo. Tu costo no se mueve. El de ellos sube con cada pregunta que haces. Y como resulta que la gente pregunta mucho más de lo que nadie calculó, el hueco entre lo que pagas y lo que cuesta lo cubre alguien más.
¿Qué tan grande es el hueco? Según proyecciones internas de OpenAI que reportó The Information, la empresa esperaba perder alrededor de $14,000 millones en 2026, con pérdidas acumuladas de unos $44,000 millones antes de ver una ganancia. Son proyecciones, no resultados, y las cifras se han movido bastante desde entonces. Pero la dirección es la misma en todos los reportes: se gasta mucho más de lo que entra, y la diferencia la ponen los inversionistas.
Así que la respuesta corta a mi pregunta es sí, tu suscripción está subsidiada. Eso ya lo intuías.
Lo que no te esperabas viene abajo.
🏛️ Quién es Kevin Warsh y por qué esto importa
Si el nombre no te suena, va rapidísimo. Kevin Warsh es el nuevo presidente de la Reserva Federal, nominado por Trump en mayo. Es quien decide las tasas que mueven tu crédito, tu ahorro, el dólar y hasta Bitcoin.
Hasta Warren Buffett lo respalda. El martes le dijo a CNBC que fue buena elección y que Warsh "hará lo mejor que pueda" con el trabajo. Pero agregó algo importante: que "no puede ser perfecto en eso", tal como él tampoco lo es sacándole rendimientos al dinero de la gente. O sea que Buffett avaló al señor. No avaló el resultado.
Ese mismo martes, en su primera comparecencia ante el Congreso, Warsh sí prometió el resultado: dijo que la inflación de los últimos cinco años "va a ser cosa del pasado" y le puso el crédito a la inversión en IA, que llamó "la característica más llamativa de la economía". Ya había dicho antes que espera que esa inversión resulte desinflacionaria, algo que hasta sus propios colegas en la Fed le discuten.
Hasta aquí, un banquero optimista. Lo raro es lo que dijo después.
🔌 La cuenta que sí te está llegando a tu casa
En esa misma comparecencia, Warsh reconoció que la demanda de la IA disparó los precios de los semiconductores y que eso está encareciendo laptops, tablets y consolas de videojuegos. Dijo que la Fed está monitoreando las implicaciones para la inflación y el empleo. Y soltó esta frase:
"No sabemos en qué medida la economía se va a beneficiar del despliegue de infraestructura de IA."
Enumeró el costo. Admitió que no sabe si el beneficio llega. Y prometió el resultado de todas formas.
El 26 de junio publicamos La guerra de los chips que ya está subiendo el precio de tu laptop. Tres semanas después, el presidente de la Fed dijo lo mismo ante el Congreso. Si lo leíste en su momento, te enteraste antes aquí.
El mecanismo en corto: la memoria de todos los aparatos del mundo la fabrican Samsung, SK Hynix y Micron, y las tres corrieron sus fábricas hacia la memoria que necesitan los chips de IA. Sale de las mismas líneas de producción, así que cada oblea que se va a un data center es una que no llega a tu celular. Por eso Apple subió sus Mac hasta 20% y el Xbox lleva tres alzas en 14 meses.
Lo que no sabíamos en junio es qué tan lejos llega. Ahora hay números, y aquí es donde te vas a enojar:
Gartner proyecta un alza de 130% en el costo de memoria para fin de 2026. Traducido: PCs 17% más caras, celulares 13% más caros que en 2025.
Gartner también espera que el segmento de computadoras de menos de $500 dólares desaparezca. Así, completo.
La shrinkflation ya empezó: mismo precio, menos memoria. Revisa las especificaciones, no la etiqueta.
La electricidad va por el mismo camino. En Estados Unidos subió más de 36% desde 2020. Un data center hyperscale típico consume la electricidad de unas 100,000 casas, y los campus que están construyendo ahora van por veinte veces eso. Ese costo se reparte entre todos los que estamos conectados a la red, no solo entre quien construyó el data center.
Entonces vuelve a mi pregunta del principio. ¿Los $20 son el precio real? No. Una parte de la diferencia la estás pagando tú, en tu próxima laptop, en el celular de tu hijo, en el recibo de luz. Solo que ahí no dice IA.
Pagas la IA dos veces. La segunda no te llega como cargo.
📉 El mercado ya está votando
Mientras Warsh prometía en Washington, en Seúl pasaba otra cosa.
El lunes 13, SK Hynix se desplomó 15%, su peor caída registrada, y arrastró al KOSPI 9% abajo hasta suspender el mercado completo. El jueves 16 hubo otra ronda: SK Hynix -10.95%, KOSPI -6.4%.
Una parte es técnica: SK Hynix acababa de listar sus ADRs en Nasdaq por $26,500 millones y hubo rotación de inversionistas hacia allá. No fue un referéndum sobre la IA.
Pero hay un dato que sí dice algo. ASML subió su guía anual por segunda vez en el año, los resultados están bien, y las acciones de chips se cayeron igual. Eso es un mercado que dice: los números están bien, pero el precio ya descontó un futuro que todavía no llega.
El KOSPI ha activado 37 frenos automáticos en lo que va de 2026. De 2000 a 2025 sumó seis en total. Y mientras las acciones de IA se tambalean, la otra mitad de la inflación, la energía, sigue subiendo por su cuenta.
🛰️ A quiénes seguir, y qué haces tú
Hace unas semanas OpenAI lanzó GPT-5.6 y no sacaron un modelo, sacaron tres: Sol para lo difícil ($5/$30 por millón de tokens), Terra para el día a día ($2.50/$15) y Luna para lo ligero ($1/$6). La prensa lo bautizó el sistema solar de OpenAI.
Quédate con esto: si la IA fuera barata, nadie construiría un piso barato. La escalera de precios es la confesión. Todo el mercado corre hacia modelos que gastan menos porque el cómputo se está comiendo el negocio, no por generosidad. Ya no es cuál modelo es más listo. Es cuál te sale mejor. Nosotros lo escribimos el 10 de julio.
Y aquí van las preguntas incómodas. ¿Sabías que hay más de un modelo? ¿Cuál usas para algo tan sencillo como resumir un correo? ¿Quién decidió cuál usan en tu empresa, o simplemente abrieron el que salía primero? El error caro no es usar IA, es mandarle todo al modelo más potente cuando no lo necesitas, como pedir un Uber Black para ir por las tortillas. Armamos este carrusel con cuál modelo de Claude usar según la tarea. Cinco minutos leyéndolo te pueden cambiar la factura del año.
A quiénes seguir. El problema de la electricidad es tan serio que hay empresas que ya no le buscan solución en la Tierra. Se están yendo al espacio.
Starcloud, una startup, ya puso un chip H100 de Nvidia en órbita en noviembre de 2025 y hoy vale $1,100 millones. Pidió permiso para lanzar una constelación de 88,000 satélites. Su argumento: allá arriba el sol pega las 24 horas, sin nubes ni de noche, así que la energía solar rinde muchísimo más y les sale hasta diez veces más barata que aquí abajo. Google, Meta y Nvidia ya tienen proyectos parecidos.
Pero hay un obstáculo que todavía nadie resuelve, y es el que explica por qué esto sigue siendo más promesa que negocio real: lanzar cosas al espacio es caro. Hoy cuesta cerca de $2,700 dólares poner un kilo de carga en órbita. Para que estos data centers espaciales sean rentables, ese costo tiene que bajar a menos de $100 dólares por kilo, o sea 27 veces más barato de lo que cuesta hoy. Todavía no ha pasado. Por eso esto es una apuesta a futuro, igual que la de Warsh con la inflación.
Y aquí está lo que de verdad importa de esta historia. Cuando la solución a la falta de electricidad en la Tierra es irte a vivir al espacio, eso te dice qué tan grave está el problema aquí abajo.
Qué hacer con todo esto. Disfruta tu suscripción, es probablemente el producto más subsidiado que vas a usar en tu vida, pero no armes tu negocio asumiendo que el precio es para siempre: Fable ya enseñó el camino, primero acceso incluido y después créditos a $10 y $50 por millón de tokens. Si ibas a cambiar de computadora o celular este año, adelántalo. La escasez sigue al menos hasta 2027 y conviene comparar especificaciones, no precios.
Y para nosotros en LATAM, no construimos los data centers, los pagamos: importamos en dólares, así que nos llega el alza de precios más el tipo de cambio, sin ninguno de los beneficios de tener la infraestructura en casa. Por eso saber usar bien estas herramientas aquí no es un lujo, es lo único que sí está en nuestras manos.
Warsh puede tener razón. Ojalá la tenga. Pero él mismo dijo que no sabe, y Buffett dijo que no puede ser perfecto. Los dos hombres más citados de las finanzas esta semana metieron un asterisco, y el mercado lo leyó.
Nos vemos el lunes.
